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OJINAGA

OJINAGA

Los jumanos, oposines y ametamoacos, fueron los primeros grupos que se asentaron en esta zona. El 15 de diciembre de 1683, partió de El Paso el Capitán Juan Domínguez de Mendoza con una compañía de 20 voluntarios y llegaron a la Junta el día 29. Entre este día y el 31 de diciembre, el Capitán Domínguez levantó el Acta correspondiente y tomó posesión de estos terrenos en nombre del Rey de España, de tal manera que si esta acta se levantó en Guadalupe, esta pudiera ser la fecha de la fundación de Ojinaga; pero mientras no contemos con el original del acta, también pudiéramos suponer que el Acta fue levantada en lo que ahora es Presidio, Texas. y por lo tanto sería la fecha de la fundación de esta ciudad del lado americano.

 

Pasaron los años sin que quedara algún establecimiento fijo, no fue hasta los primeros años del siglo XVIII, cuando el Fray Andrés Ramírez consideró que el terreno ya estaba preparado para establecer fundaciones fijas. Pidió al Coronel Juan José Mazoni que les enviara misioneros que los doctrinasen y administrasen y una vez logrado este objetivo, el 30 de marzo de 1713, envió carta al Virrey Duque de Linares, pidiéndole que diera autorización para el establecimiento de nuevas misiones en la Junta de los Ríos y que autorizara asimismo el envío de los religiosos que debían servirlos.

Trasviña y Retes salió de Chihuahua el 23 de mayo de 1715 llevando un convoy de 60 mulas de carga y provisiones al cuidado de diez arrieros, el día 3, Trasviña y Retes cruzó el Río Bravo del Norte en la balsa que había mandado hacer, llegando a una ranchería de indios polacmes y cíbolos a la que llamó Nuestra Señora de Guadalupe, (hoy Ojinaga), la mayor de todos en población pues el recuento arrojó 650 habitantes.

Los misioneros franciscanos administraron durante diez años los pueblos indígenas de esta comarca, teniendo que abandonarlos a causa de las continuas hostilidades de los apaches y comanches que permanecían irreductibles. Debido a los ataques recurrentes, a Don Alonso Victores Rubin de Celis, se le comisionó para que construyera el Presidio de Pilares (un poco más al norte del actual San Antonio del Bravo) y para lo cual se le hace entrega de seis mil pesos. Se sabe que no quiso construir este presidio porque le parecía que no era el lugar adecuado para un sitio de esta naturaleza. Le ordenaron entonces que construyera el Presidio de Norte de los Ríos Conchos y Bravo con los mismos seis mil pesos que le había entregado. Pero pasó el tiempo y no se iniciaba la construcción. Se le exigió al Capitán Don Alonso que iniciara los trabajos cuanto antes o bien que regresara el dinero para que otro se hiciera cargo de la construcción del Presidio. No hizo ni lo uno ni lo otro. Ante esta actitud, el Gobernador y Capitán General de la Nueva Vizcaya, Don Mateo Antonio de Mendoza, ordenó se suspendiera la comisión otorgada y se le exigió el reembolso del dinero. Se le destituyó en la ciénaga del Coyame y después del acto protocolario, le asignaron dos soldados para que lo protegieran hasta el Presidio del Carrizal. 

Don Manuel Muñoz, que como muchos se habían enterado de la situación de la frontera norte, envía una carta al Gobernador de la Nueva Vizcaya en donde le propone sufragar los gastos de la construcción del presidio en La Junta de los Ríos pues considera de vital importancia que esta región cuente con uno. Pide que se le den facultades para utilizar la gente de los poblados para que le ayuden a construirlo. El 28 de diciembre de 1759, nuevamente convocó a los principales para que juntos decidieran el lugar apropiado para construir el presidio. Ya para el 11 de julio de 1760 hubo la posibilidad de enviar al gobernador un informe detallado del avance de la obra.

 

En 1824, se elige el primer ayuntamiento y el Presidio del Norte adquiere categoría de municipio bajo la jurisdicción del Partido, luego Cantón de Aldama, siendo el primer presidente municipal el Capitán José Rueda. 

Cuando Don Benito Juárez, un 23 de octubre de 1865, se encontraba en el aquel entonces llamado Paso del Norte (Cd. Juárez), promulgó un decreto por medio del cual el Presidio del Norte pasaba a llamarse Villa Manuel Ojinaga, en honor al gobernador y comandante militar del Estado de Chihuahua que había sido asesinado en Arisiachi en el mismo año. 

Para 1879, se crea el Cantón de Ojinaga independizandose del de Aldama, hasta 1887 cuando este desaparece y la región pasa a formar parte del Distrito Morelos. En 1911, La Villa de Ojinaga se erige en cabecera del Municipio independiente.

Es en 1925 cuando se construye el primer Puente Internacional de Ojinaga-Presidio. Era un puente construido a base de madera y que cerraba su paso a las 12 de la noche y se abría a las 7 de la mañana. Cinco años después, se inauguró el Puente Internacional del Ferrocarril que hoy se conoce como el puente de la Estación o puente negro y que comunica a México con los Estados Unidos.

 

Profr. Raúl Juventino Juárez Acosta, Cronista de Ojinaga