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MANUEL BENAVIDES

Manuel Benavides

Los apaches eran los que predominaban esta región, sus tribus fueron grupos nómadas que emigraban desde las planicies centrales de lo que hoy son los Estados Unidos de América, hasta el norte de lo que actualmente es México. En la actualidad se encuentran algunos vestigios como dibujos de guerreros y animales de caza que tallados en piedra aún se conservan en cuevas. Algunos misioneros jesuitas, en su afán de evangelizar a estas tribus, hicieron sus primeras incursiones aproximadamente en el año 1663. Aunque ya existían estos pobladores de siglos anteriores, se puede considerar que el primer asentamiento “civilizado” se inició con la llegada de los españoles, alrededor de 1773.

 

La región de San Carlos quedó ubicada en lo que fue la provincia de la Nueva Vizcaya, los continuos problemas que se venían suscitando con los apaches, ocasionaron una inquietante inestabilidad para esta región, por lo que se encomendó establecer el presidio militar San Carlos de Cerro Gordo, siendo fundado el 7 de noviembre de 1773. Tomó el nombre del rey de España Carlos III, por lo tanto, se dio inicio a la colonización de esta región.

En el año 1790, la población que se había establecido en el fuerte y en sus alrededores, quedaron abandonados sin el amparo de los soldados de la compañía presidial. Sin esta protección que los defendiera contra los ataques de los apaches, el empobrecimiento de las tierra de cultivos y el desvío del arroyo que proporcionaba el agua para sus cultivos, tuvieron que abandonarlo y emigrar a lugares más seguros, la mayoría se establecieron en el presidio del norte (Ojinaga).

 

Una vez adquirida la independencia del reino de España, se llevó a cabo una solicitud en el año de 1829, para repoblar o para formar un nuevo centro de población. En junio de 1831, el gobernador autorizó la población de la “meza del ojo de agua de San Carlos”, naciendo así con esta fecha el pueblo. Se designó a este sitio en lugar del presidio militar, tal vez para evitar que las minas, al abandonarse el presidio (1783), fueran descubiertas.

La población así como la región, pertenecieron durante algunos años al cantón de Aldama, más tarde pasó a integrarse como sección municipal de Ojinaga, al adquirir el carácter de municipio en el año 1824, hasta que se constituyó como municipio libre en el año 1937.

 

En la época revolucionaria, de acuerdo a la política establecida por el gobierno federal, el nuevo municipio debería modificar su nombre por el de un personaje, ya fuera héroe nacional, regional o local, por tal motivo, se decidió otorgarle el nombre de Manuel Benavides, quien fue un destacado revolucionario de la localidad, que se había lanzado y participado abiertamente en el movimiento armado de 1910 y que por méritos propios y como gratitud a su memoria, se le otorgó esta honrosa distinción.

 

Ing. Jorge Jesús Montoya Lujan, “Historia de un Pueblo, San Carlos”